Lexicología (UCO) vs Diccionarios de las lenguas B y C (UPO)

Asoma ya otro fin de semana y aquí me encuentro para daros la bienvenida con mi crítica quincenal a las asignaturas de nuestra licenciatura (cómo adoro la libertad de expresión)

Sí, probablemente debería estar haciendo algo relacionado con la facultad, véase, por ejemplo, una práctica surrealista de Metodología (lo que sigue creo que ya lo sabéis), pero, sinceramente, encuentro más útil dedicar este hueco, que he encontrado de casualidad en mi prácticamente inexistente tiempo libre, al artículo (si no cumplo los plazos, Olli me castiga sin postre)

A estas alturas nuestra vida va volviendo poco a poco a la normalidad tras los exámenes. De nuevo somos máquinas de coger apuntes de manera incansable (sobre todo en Lingüística, donde el adjetivo incansable es bastante discutible cuando comienzas a sufrir calambres intermitentes), pasarlos a limpio, hacer ejercicios y entregar prácticas.

Ahora que sé que he conseguido dejar atrás Lexicología de la lengua inglesa y las notas están próximas a ser fijadas en las actas, procedo a abordar el tema de mi artículo: ¿para qué me servirá la asignatura que acabo de aprobar?

Esta pregunta no es nada que no se me haya pasado antes por la cabeza. De hecho, mientras me pasaba días enteros delante de esos apuntes casi indescifrables que había conseguido crear prácticamente de la nada, me planteaba, en mitad de la frustración y la jaqueca, qué supondría esta asignatura no ya para mi vida futura como traductor, sino, en un futuro más cercano, durante el resto de la carrera.

Y no he encontrado una respuesta muy alentadora. Sólo considero justificada la presencia en el temario de los procesos de formación de palabras y mecanismos morfológicos del Inglés, pero no entiendo para qué puede servirme el haber estudiado miles de características de diferentes diccionarios (históricos ya muchos de ellos) monolingües y bilingües, si esa parte no se ha enfocado a la selección de diccionarios para la traducción práctica. ¿Para qué necesito saber las características del diccionario de Johnson (1755) o los procesos de investigación lexicográfica del siglo XX si, como futuro traductor, no se me enseña a saber seleccionar mediante diferentes criterios mi herramienta de trabajo más importante?

Si se lee el programa de la asignatura, (que fue planificado por un profesor diferente al que este año ha impartido la asignatura), se verá que en él se estructura la asignatura en tres objetivos básicos: hacer que el estudiante entienda los diferentes elementos comprendidos en la representación del significado y su función en el lenguaje, la mejora del vocabulario y la compresión de los procesos morfológicos del Inglés y, por último, promover una actitud crítica ante los diferentes tipos de herramientas léxicas. Un temario cargado de buenas intenciones y con un aspecto interesante en un principio, pero que, una vez que vuelvo la vista atrás se ve totalmente incumplido en la práctica totalidad de los tres aspectos anteriormente citados, salvándose, como he dicho anteriormente, la parte correspondiente a la morfología inglesa, poco más.

Ante esta situación, he comenzado a considerar diferentes planes de estudios y he comprobado que la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla oferta unas asignaturas más o menos similares a Lexicología: Diccionarios de las lenguas B y C, con un enfoque más lexicográfico que lexicológico, centradas sobre todo en el análisis del contenido de los diccionarios para evaluarlos con respecto a su eficacia como herramientas de trabajo, la actividad del traductor como creador de diccionarios y las ventajas o inconvenientes de ciertos tipos de diccionarios frente a otros.

Seguramente, algún alumno de la UPO que haya cursado la asignatura me contradiga y deje algún comentario diciendo que no entiende la utilidad de esa asignatura, o que en todas las universidades las asignaturas parecen más interesantes de lo que son en los planes de estudios que en el aula, pero sinceramente, después del desengaño con Lexicología del Inglés creo que nada hay ya a estos respectos que me sorprenda.

Para terminar esto que ha parecido más que un artículo un planto por la asignatura de Lexicología, hacer dos consideraciones que creo que serán compartidas por la mayoría de los lectores del blog: a la hora de hacer un plan de estudios, se debe pensar en la utilidad de las asignaturas impartidas y respecto al perfil del docente, los alumnos tenemos derecho (y las facultades yo diría que el imperativo moral si les importa la formación de sus estudiantes) a recibir la docencia por parte de un especialista en la materia.

Un saludo.
Ildefonso Laguna.

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