En España somos conscientes de muchos de nuestros fallos como país: baja competitividad, falta de inversión en I+D+I, bajas inversiones en educación y gasto social en general, etc. La lista es bastante larga. A pesar de esto, no solemos quejarnos de todo esto hasta que llega el informe internacional de turno, generalmente comparándonos con el resto de países de la UE, en el que se demuestra que somos los más contaminantes, los más analfabetos y los más burros. Y en estos momentos, siempre se dan las excusas de costumbre: “no se nos puede comparar con Europa, aquí tuvimos dictadura”, “aquí hay menos dinero que en Alemania”, “que digan lo que quieran los guiris, pero como en España no se vive en ningún lado“, “estamos trabajando para mejorar los resultados”. Con orgullo patrio y prejuicio extranjero se solucionan todos los problemas del país. Se pasa página, y se sigue adelante. Eso sí, con las orejeras de burro bien caladas, que en nuestra España parece que venden a pares. (más…)